Los cálculos renales, aunque pequeños, pueden ser muy dañinos, causando un dolor insoportable y potencialmente provocando hidronefrosis y atrofia renal. La incidencia de cálculos renales en mi país aumenta año tras año, con una tasa de recurrencia superior al 50%. Esto es más común en hombres que en mujeres y en el sur de China que en el norte de China. Por lo tanto, es crucial un manejo integral, que abarque "prevención - tratamiento - prevención de recurrencia".
Ⅰ. Comprender los cálculos renales
Los cálculos renales son cristales duros formados por la acumulación anormal de cristales de calcio, oxalato y ácido úrico en los riñones. Al igual que las escamas renales, pueden transportarse junto con la orina a los uréteres, la vejiga y la uretra. Se clasifican principalmente como oxalato de calcio, fosfato de calcio y ácido úrico.
Causas:
Anomalías metabólicas: los niveles altos de calcio y oxalato en la orina no se pueden excretar adecuadamente;
Obstrucción del tracto urinario: la estenosis del tracto urinario o ureteral o la hiperplasia prostática (HPB) provoca retención de orina, lo que facilita la deposición de cristales;
Infección: las infecciones del tracto urinario alteran la composición de la orina y promueven la formación de cálculos;
Medicamentos: el uso prolongado de vitamina C y sulfonamidas aumenta el riesgo;
Otros factores de riesgo: dieta inadecuada, ingesta insuficiente de líquidos y clima cálido.
Síntomas clínicos:
Dolor en la parte baja del abdomen: puede ser sordo, distendido o intenso, a menudo irradiado al perineo, acompañado de náuseas, vómitos y sudoración profusa.
Hematuria: el roce de los cálculos contra las membranas mucosas de los órganos internos provoca sangrado, que puede verse macroscópicamente o microscópicamente.
Micción anormal: la irritación de la vejiga y la uretra puede provocar una micción frecuente, urgente y dolorosa.
Síntomas sistémicos: si se desarrolla una infección, pueden producirse fiebre y escalofríos que requieren atención médica inmediata.
Ⅱ. Diagnóstico de cálculos renales
Busque atención médica de inmediato si se presentan síntomas sospechosos. La confirmación se puede confirmar mediante las siguientes pruebas:
Imágenes: la ecografía es conveniente y es el método preferido (requiere retener la orina antes de la prueba). La tomografía computarizada demuestra claramente el tamaño y la ubicación de los cálculos y es el estándar de oro para el diagnóstico. Las radiografías sólo pueden mostrar cálculos positivos y tienen un valor limitado.
Pruebas de laboratorio: análisis de orina para hematuria y piuria, análisis de sangre para infección y pruebas bioquímicas de función renal y electrolitos.
Ⅲ. Tratamiento de cálculos renales
El plan de tratamiento depende del tamaño, la ubicación, la composición y la condición del paciente del cálculo:
Tratamiento conservador: Piedras<6 mm in diameter can be treated with medication (lithotomy drugs, antispasmodics, and antibiotics if infected), along with lifestyle adjustments (drinking plenty of fluids, adjusting diet according to stone composition, and exercising regularly, such as skipping rope).
Tratamiento quirúrgico: La litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC) utiliza ondas de choque para romper los cálculos, siendo necesario beber abundante líquido y hacer ejercicio después de la cirugía; la litotricia ureteroscópica (URL) utiliza un ureteroscopio transuretral para romper los cálculos, y se retira un tubo doble J permanente entre 2 y 4 semanas después de la cirugía); y la nefrolitotomía percutánea (NLPC) utiliza una punción lumbar para crear un canal para la extracción de cálculos, y se retira un tubo doble J entre 2 y 4 semanas después de la cirugía.
Ⅳ. Prevención de cálculos renales
La prevención es más importante que el tratamiento. Los siguientes pasos pueden ayudar:
1.Beba mucha agua: beba 2000-3000 ml de agua al día para mantener una producción de orina adecuada, diluir la orina y evitar retener la orina.
2.Ajuste de la dieta: Ajuste su dieta en función de la composición del cálculo. Por ejemplo, si tiene cálculos de oxalato de calcio, evite las espinacas y el té fuerte; Si tiene cálculos de ácido úrico, evite los despojos de animales, los mariscos y la cerveza.
3.Ejercicio moderado: Promueve el metabolismo y previene los cálculos.
4.Control de peso: La obesidad es un factor de riesgo para la aparición de cálculos.
5.Exámenes físicos periódicos: Hágase análisis de orina y ecografías para garantizar una detección y tratamiento tempranos.
Los cálculos renales son una afección urológica benigna y común. La gestión científica puede prevenirlos y tratarlos eficazmente. Busque atención médica de inmediato si experimenta algún síntoma sospechoso. El diagnóstico y el tratamiento tempranos pueden prevenir el dolor y el daño.






