La electromiografía laríngea (LEMG) está desempeñando un papel cada vez más crucial en el diagnóstico de enfermedades laríngeas. Controla la actividad eléctrica de los nervios de los músculos laríngeos, lo que ayuda a identificar las causas de síntomas como ronquera, dificultad para hablar y disfagia. También puede guiar la inyección precisa de toxina botulínica en los músculos laríngeos para tratar afecciones como la disfonía espasmódica. A continuación se explica esta prueba en detalle.
Ⅰ. ¿Qué es la electromiografía laríngea?
La electromiografía laríngea (LEMG) evalúa la función neuromuscular laríngea midiendo la actividad eléctrica de los músculos laríngeos en reposo y durante la contracción voluntaria. El principio es que los impulsos nerviosos desencadenan la actividad muscular y electrodos especializados capturan y registran estos cambios en las señales eléctricas de los músculos. Luego, los médicos pueden determinar si los nervios y músculos están enfermos y la ubicación y extensión de la enfermedad.
Ⅱ. ¿Por qué es necesaria la Electromiografía Laríngea?
Diagnóstico del daño al nervio laríngeo: el daño al nervio laríngeo a menudo causa ronquera y pérdida de la voz. Por ejemplo, la cirugía de tiroides y el traumatismo del cuello pueden dañar el nervio laríngeo recurrente. Esta prueba puede evaluar con precisión el daño a los nervios y también puede diferenciar entre afecciones como la dislocación cricoaritenoidea y la afonía histérica.
Identificación de trastornos musculares: los trastornos musculares como la miastenia gravis y la distrofia muscular pueden afectar los músculos de la laringe y tener consecuencias graves. Esta prueba puede distinguir los trastornos musculares de los trastornos neurológicos al observar cambios característicos en la actividad eléctrica de los músculos.
Guía de inyecciones de toxina botulínica: para pacientes con disfonía espasmódica y granulomas refractarios del proceso vocal, esta prueba se puede utilizar para apuntar con precisión a los músculos laríngeos y administrar inyecciones de toxina botulínica.
Evaluación de la eficacia del tratamiento: después del tratamiento de las enfermedades laríngeas, los exámenes periódicos pueden controlar visualmente la recuperación de la actividad eléctrica de los músculos laríngeos, lo que ayuda a los médicos a evaluar la eficacia y ajustar los planes de tratamiento.

Ⅲ. Procedimiento de EMG laríngea
Preparación: El paciente debe informar al médico sobre su historial médico (como enfermedades cardíacas, epilepsia, implantación de dispositivos DBS y uso reciente de medicamentos). El médico evaluará la seguridad. El paciente debe relajarse para evitar tensiones que puedan afectar los resultados de la prueba.
Colocación de electrodos de aguja: el paciente normalmente se encuentra en decúbito supino, con una almohada sosteniendo sus hombros y su cabeza inclinada hacia atrás para exponer su cuello. El médico desinfecta la piel delante de la garganta e inyecta una pequeña cantidad de anestésico (el paciente puede experimentar una ligera tos). Luego, el médico inserta los electrodos en los músculos laríngeos (como los músculos cricotiroideo y tiroaritenoideo). Este procedimiento puede causar una breve y leve sensación de escozor. La colocación y la cantidad de electrodos dependerán del estado del paciente.
Adquisición y análisis de señales: después de colocar los electrodos, el paciente sigue las instrucciones del médico para realizar respiración tranquila, vocalización, inhalación profunda y deglución. Los electrodos recogen señales eléctricas en tiempo real y las transmiten al electromiógrafo, que las convierte en formas de onda y datos. Luego, el médico analiza y determina la función muscular. El examen suele tardar entre 20 y 30 minutos, dependiendo de la cooperación del paciente y de la complejidad de la afección.

Ⅳ. Precauciones para la electromiografía laríngea
Antes del examen: Evite bebidas estimulantes como alcohol, café y té fuerte dentro de las 24 horas; no tome medicamentos con cafeína. Si está tomando algún otro medicamento, informe a su médico, quien le indicará si debe suspenderlo.
Durante el examen: siga las instrucciones del médico y haga preguntas de inmediato si no comprende. Si siente algún escozor durante la inserción del electrodo, intente relajarse y evite luchar. Si el dolor es intenso, puede hacer señales pero sin girar el cuerpo. No tosa ni trague mientras el electrodo esté en el músculo.
Después del examen: Descanse brevemente en la sala de examen y observe si hay alguna molestia. Es normal que haya una pequeña cantidad de sangrado en el esputo o en el lugar de la punción. Aplique una compresa fría en el lugar de la punción durante 24 horas para reducir la hinchazón y aliviar el dolor. Después de 24 horas, cambie a una compresa tibia para promover la resorción de sangre. Puede producirse una leve molestia en la garganta durante un corto período de tiempo, que se resolverá por sí sola en 1 o 2 días. Durante este período, evite la vocalización excesiva y lleve una dieta ligera y de fácil digestión, evitando alimentos picantes o irritantes.
En resumen, la electromiografía laríngea es una herramienta de diagnóstico importante para las enfermedades laríngeas, especialmente para los trastornos del movimiento de las cuerdas vocales, el cierre incompleto de la glotis inexplicable y los trastornos de la deglución. Aunque el examen puede causar algunas molestias, su valor diagnóstico y terapéutico bien merece la pena. Comprender esta información ayudará a los pacientes a cooperar activamente cuando sea necesario y proteger la salud de su garganta.






