En los procedimientos electroquirúrgicos de alta-frecuencia, la coagulación negativa de la placa y el corte son dos modos de funcionamiento distintos, que se diferencian principalmente en la temperatura del efecto térmico. En pocas palabras, el corte suele producirse a temperaturas superiores a los 100 grados, mientras que la coagulación ronda los 60-100 grados. En la práctica, estos dos modos rara vez se utilizan de forma independiente. En su lugar, se emplea un modo combinado de coagulación-corte-"corte-coagulación-corte-coagulación" para cumplir con los requisitos de corte y al mismo tiempo minimizar el riesgo de hemorragia.
Ⅰ.La diferencia entre electrocoagulación y resección electroquirúrgica
La diferencia más fundamental entre la electrocoagulación y la resección electroquirúrgica radica en la temperatura del efecto térmico. La resección electroquirúrgica genera una temperatura más alta, que alcanza más de 100 grados, mientras que la coagulación es relativamente baja, oscilando aproximadamente entre 60-100 grados. En la práctica, normalmente evitamos utilizar un modo de corte puro o de coagulación pura, sino más bien un modo mixto de coagulación y corte para controlar mejor el sangrado y el riesgo.
Ⅱ. Problemas comunes
Dificultad de corte (resistencia significativa) durante la etapa inicial de corte.
Incisión inadvertida durante el momento del corte (provocando una gran herida).
Coagulación insuficiente durante el corte (provocando sangrado).
Sobre-coagulación después de un sangrado (conducción excesiva de calor).
Esto puede provocar complicaciones como pancreatitis o perforación tardía.
Si encuentra estos problemas, puede intentar ajustar los parámetros electroquirúrgicos de alta-frecuencia. Las diferentes marcas de unidades electroquirúrgicas de alta-frecuencia tienen precauciones específicas que se deben considerar cuidadosamente antes de su uso.
Ⅲ. Precauciones de uso
La salida debe estar completamente suspendida: La salida de alto-voltaje debe estar estrictamente aislada de la carcasa y de la fuente de alimentación. La humedad puede afectar la suspensión de salida del aparato electroquirúrgico.
Una acción de control sólo puede activar un electrodo quirúrgico: las cuchillas que no se utilicen temporalmente deben colocarse en un recipiente aislado.
La unidad electroquirúrgica puede funcionar durante períodos prolongados y puede soportar múltiples cortocircuitos sin afectar el rendimiento.
Antes de encender la unidad, asegúrese de que todas las potencias de salida estén configuradas en un valor bajo para evitar que se aplique repentinamente una potencia excesiva al paciente.
El electrodo negativo debe colocarse en una zona muscular plana y vascularizada lo más cerca posible del sitio quirúrgico (pero no menos de 15 cm). La piel local debe afeitarse y mantenerse limpia y seca. El electrodo no debe cruzar el sitio quirúrgico y debe estar al menos a 15 cm de los electrodos de ECG. No debe haber implantes metálicos, marcapasos ni electrodos de ECG en el bucle. El lado largo del electrodo debe estar cerca de la dirección de la corriente de alta-frecuencia.
La colocación de almohadillas negativas no es adecuada para áreas con vasos sanguíneos escasos e irregulares, como pliegues cutáneos y prominencias óseas, cicatrices, áreas con grasa espesa, áreas-que soportan peso y áreas con acumulación de líquido.
Ⅳ. Precauciones para la colocación de almohadillas negativas
Las almohadillas deben estar firmemente adheridas a la piel.
Mantenga las almohadillas planas y evite cortarlas o doblarlas.
Evite remojar las almohadillas durante la desinfección y el enjuague.
Los niños menores de 15 kg deben utilizar toallas sanitarias para bebés.
Si comprende estas diferencias y precauciones, podrá dominar mejor el uso de unidades electroquirúrgicas de alta-frecuencia y garantizar una cirugía segura y eficaz.






